Vargas Llosa, autor con pasión no con facilidad para escribir

Novelista, ensayista, cuentista, actor, incluso político y, más recientemente, personaje del showbiz (por su romance con la ex modelo Isabel Preysler), Mario Vargas Llosa cuenta en su haber con cerca de 20 obras. Tiene miles de seguidores, pero también detractores, principalmente, por sus ideas políticas.

“Aprendí a leer a los cinco años, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa más importante que me ha pasado en la vida. Casi setenta años después recuerdo con nitidez cómo esa magia, traducir las palabras de los libros en imágenes, enriqueció mi vida…”

Ahora, con 80 años (nació el 28 de marzo de 1936), el Nobel de Literatura 2010 se mantiene vigente con la reciente publicación de su libro Cinco esquinas. “Abran la última novela de Vargas Llosa, lean las primeras 10 páginas y díganme que el caballero no está en plena forma…”, escribió sobre el volumen el escritor mexicano Julio Patán.

Además en el contexto del festejo su obra será incluida en la biblioteca de La Pléiade, la cual reúne lo más selecto de la literatura universal. Se trata de 600 títulos de 200 autores de diversos países entre los cuales solo hay dos latinoamericanos, Jorge Luis Borges y Octavio Paz.

“Mario Vargas Llosa alcanza su cumpleaños –ante miles y miles de lectores– en la plenitud de sus poderes artísticos, dueño de una intachable reputación como combatiente liberal y hombre de paz y además, no es poca cosa, como un varón dueño de su destino”, escribió el crítico literario Christopher Domínguez Michael.

Un hombre protagonista que en 1958, cuando tenía 22 años, decidió consagrar su vida a la literatura. A Vargas Llosa no le ocurrió como a otros escritores; “Yo tenía la pasión, pero no la facilidad”, recordaba años después el peruano.

Aún ahora reconoce que escribir le “cuesta mucho trabajo” y le “hace sudar la gota gorda”. Siente a veces la amenaza de la parálisis, teme que llegue la sequía de la imaginación; sin embargo, reconoce, “nada me ha hecho gozar en la vida tanto como pasarme los meses y los años construyendo una historia, desde su incierto despuntar”.

Justo un año después de decidir que su destino eran las letras publicó Los jefes (1959), una colección de cuentos con claras referencias políticas e influencias de las revoluciones que por ese entonces protagonizaba América Latina, algo que cambiaría años después.

En los 70 sus antiguos camaradas políticos se convirtieron en enemigos. Fidel Castro perdió credibilidad y mientras sus pares del boom se centraban en la figura de los dictadores en sus novelas, Mario se encaminaba hacia el liberalismo con la bandera de libertad como lo más importante frente al poder.

“En mi juventud, como muchos escritores de mi generación, fui marxista y creí que el socialismo sería el remedio para la explotación y las injusticias sociales que arreciaban en mi país, América Latina y el resto del Tercer Mundo. Mi decepción del estatismo y el colectivismo y mi tránsito hacia el demócrata y el liberal que soy –que trato de ser– fue largo, difícil, y se llevó a cabo despacio y a raíz de episodios como la conversión de la Revolución Cubana, que me había entusiasmado al principio, al modelo autoritario y vertical de la Unión Soviética”, recordó el autor de La fiesta del chivo durante su discurso al recibir el máximo galardón literario, el 7 de diciembre de 2010.

Fotos-Gabo-ojo-morado-804x1024Fue en esa época cuando protagonizó la pelea con su amigo Gabriel García Márquez (12 de febrero de 1976), que pasó a la posteridad por las fotografías de Gabo con el ojo morado a causa de un puñetazo.

Entre las múltiples versiones que hay sobre el enfrentamiento están precisamente las diferencias ideológicas, pues el peruano empezó a renegar de la izquierda latinoamericana y del castrismo. Algo que no explica el golpe y sí lo hace la otra suposición que hace referencia a un lío de faldas.

“La novela en Latinoamérica no sería la misma sin la obra de Mario Vargas Llosa. Sus novelas han venido a demostrar el vigor de la literatura en español fuera de España. Vargas Llosa ha logrado conjuntar eso que el lector siempre agradece: estilo pulido, concisión, estructuras imaginativas, diálogos reveladores y temas de actualidad”, asegura el también novelista David Martín del Campo.


Vargas Llosa en un mitín del Movimiento Libertad, en la Plaza San Martín de Perú.

Vargas Llosa en un mitín del Movimiento Libertad, en la Plaza San Martín de Perú.

Aquí algunos datos sobre el autor.

Sus padres se divorciaron antes de que Vargas Llosa naciera y hasta los 10 años se encontró con su padre por primera vez, pues antes le hicieron creer que su progenitor había muerto.

En 1955 se casó de forma clandestinamente con Julia Urquidi, hermana de su tía, quien era una década mayor que él.

En 1983 presidió la Comisión Investigadora del caso Uchuraccay, dedicado a resolver el asesinato de ocho periodistas.

Su entrada en el mundo de la política ocurrió a finales de la década de los 80, primero al mando del Movimiento Libertad y luego como candidato a la presidencia por la coalición política centro-derecha Frente Democrático (Fredemo).

Lizeth Gomez

0 Comments

No comments!

There are no comments yet, but you can be first to comment this article.

Leave reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *