Una probadita de Oaxaca en el Centro

Por Abraham Meza

Son las 13:00 horas, estoy saliendo de la estación del metro Zócalo, el calor es abrumante, a mi costado derecho se ubica Palacio Nacional, cercado con vallas de metal.

Me dirijo a la calle de Moneda, pasando Jesús María voy por la rampa del lado derecho, llego a la calle de La Santísima y giro a la derecha, y antes de llegar a la esquina, marcado con el número 42 se encuentra el local L4 que anuncia: “Aquí es Oaxaca”.

Pasaron ya 10 minutos, me acerco y lo primero que capta mi atención en el lugar es que de tantos productos que tienen a la venta, parecería que hay mucho desorden; sin embargo, al poner más atención me voy dando cuenta que no es así.

Del lado izquierdo hay una cazuela de barro, en la cual se mantiene fría el agua de chilacayota, y dos ollas grandes de aluminio sobre un estufón industrial de dos quemadores, que tiene los tamales de mole negro, mole amarillo, chepil y frijol, a la temperatura exacta.

Comensal disfrutando una tradicional tlayuda oaxaqueña

Del lado derecho hay un exhibidor de acero que resguarda una pequeña vitrina con merengues y pan dulce, y encima chapulines y dulce de coco, además de otra cazuela de barro en donde se enfría el agua de téjate.

La atención corre a cargo de doña Elvia Soto López. Me atiende con prisa, no se da abasto con los pedidos. Eso sí, primero cobra la orden de los comensales y después la entrega.

Como en la mayoría de los lugares que visito por primera vez, pido a doña Elvia que me prepare lo más representativo, entonces me entrega un agua de téjate y me invita a tomar asiento en un banco de plástico color gris.

Mientras espero con ansias platico con tres mujeres, quienes ya estaban degustando las famosas tlayudas, y me comentan que la mayoría de los comensales ya son clientes y que hasta se identifican entre ellos.

También dicen que no les aburre comer seguido tlayudas o tamales oaxaqueños; una de ellas me asegura después de probar las tlayudas de dicho lugar regresare por más. Doña Elvia me entrega una tlayuda con cecina de res, salsa roja, frijoles, un poco de lechuga, queso y manteca.

Definitivamente la tlayuda que preparó doña Elvia esta para chuparse los dedos, no cabe duda que con pocos ingredientes y un excelente sazón se puede lograr un sabor tan exquisito. “Aquí es Oaxaca” es un lugar que además de alimentos deliciosos ofrece un pedacito de ese estado en productos como cecina, chorizo, queso, chocolate en barra, pan de yema, café, manteca y las tostadas para preparar las tlayudas en casa.

En “Aquí es Oaxaca” se come rico y los precios son muy accesibles, lo único malo es que tratándose de una tlayuda elaborada sobre una tostada grande, evidentemente el plato de unicel es grande, por lo que es un poco incómodo comer en un banco y dependiendo de la cantidad de pedidos que tengan es el tiempo que uno debe esperar, ya que las tlayudas a pesar de ser sencillas se lleva tiempo para su elaboración.

Sin embargo, la paciencia y la incomodidad tienen su recompensa al probar los sabores de ese pequeño Oaxaca que se encuentra en el Centro.

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