“Oro blanco” inspira espacio cultural

A días de abrir el Museo del Pulque

Pía Belsán

La identidad de un pueblo se compone del conjunto de rasgos distintivos que emergen del espacio geográfico que habitan, como son las tradiciones, costumbres, la alimentación, la estructura política, económica y social, por mencionar algunos.

Estos elementos conforman la cultura, de ahí la importancia de contar con espacios dedicados al rescate de aquellos elementos que han formado parte de nuestra vida, para así evitar que pierdan trascendencia e importancia a lo largo del tiempo.

Tal es el caso del pulque, también llamado “Oro Blanco”, que se convierte en un motivo para la creación de un espacio cultural dedicado a difusión y revaloración de esta bebida prehispánica originaria del centro del país.

El Museo del Pulque y las Pulquerías Tradicionales (MUPYP) surge gracias a la Asociación Nacional de Pulquerías Tradicionales (ANPT) y, en voz de su Presidente César Ponce, tiene como objetivo “desmitificar al Pulque y las Pulquerías tras décadas de injusto desprestigio”.

La importancia del Pulque como parte de alimentación y celebraciones de los pueblos de la zona centro data de la época prehispánica, importancia que tras la conquista permaneció y se integró a la nueva cultura.

La relevancia de esta bebida, no sólo para la población sino para la economía, fue tal que a finales del siglo XVIII se construyó la Antigua Aduana de Peralvillo (actualmente Museo Indígena) como espacio para el control del pulque, en términos de impuestos.

Con el paso de los años, a la llegada de nuevas bebidas, se sumaron los mitos entorno a su elaboración, por lo cual el pulque perdió popularidad.

La baja en el consumo y el estigma hacia las pulquerías, originó el cierre de muchos de estos establecimientos, de los cuales se estima que actualmente sobreviven alrededor de 45 dentro de la CDMX y el área metropolitana.

Aunque en años recientes el pulque y las pulquerías, como punto de encuentro de jóvenes, se han hecho nuevamente presentes en la CDMX gracias al trabajo de diferentes colectivos y cronistas, la creación del museo abre una posibilidad para el rescate y revaloración de una bebida con tal trascendencia como lo es el pulque.

El trabajo museográfico y de curaduría del MUPYP corrió a cargo de Aline Reyes, en donde a través de dos salas se buscará conservar y difundir la historia del pulque y las pulquerías.

Una sala estará destinada a explicar el proceso de elaboración de esta ancestral bebida, y la otra a difundir la cultura, tradición y evolución de las pulquerías en la Ciudad de México y zona metropolitana, que fueron durante muchos años puntos de encuentro y convivencia reservado únicamente a genero masculino.

El museo contará con una Pulquería Panama en la que los visitantes podrán degustar de la “bebida de los dioses”, así como de diferentes variedades de curados provenientes de los estados de Hidalgo y Tlaxcala.

A esto se suman los platillos tradicionales como mixiotes, tlayudas y chinicuiles.

Aunque la venta del pulque estará limitada a los adultos, no será impedimento para que chicos y grandes puedan disfrutar de este espacio cultural, ya que el MUPYP también contará con actividades dirigidas a los menores.

El museo abre sus puertas el 8 de febrero ubicado en el Exconvento de San Hipólito brindando servicio de manera simultánea en la parte cultural y la degustación.

Ubicación Exconvento de San Hipólito (Av. Hidalgo 109 esquina con Paseo de la Reforma, a un costado de la iglesia)

Lunes a sábados

Museo 10:00 am a 6:00 pm

Pulquería 10:00 am a 10:00 pm

Domingos

Museo 10:00 am a 6:00 pm

Pulquería 10:00 am a 7:00 pm

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