NIÑOPA. Una tradición más que centenaria en Xochimilco

Por Yae Moreno Pérez

@_iYae

Entre las 16 delegaciones de la Ciudad de México se encuentra Xochimilco y su pueblo original, ubicado al sureste de la capital, lleno de tradiciones, leyendas y costumbres.

Una de las peculiaridades que tiene este pueblo, es que el 90 por ciento de los habitantes veneran al niño Rey de Xochimilco mejor conocido como NIÑOPA, cuyo término refiere: Padre Celestial, Niño del hogar, pueblo y lugar.

Mucho se ha especulado sobre el material con que fue elaborado, en las leyendas se dice que es de madera de naranjo, bagazo de caña y hasta realizado con piezas de cristos de aquella época.

En el siglo XX, una persona devota cayó accidentalmente con el niño; el resultado: la destrucción de uno de sus dedos, fue entonces cuando se dieron cuenta de que estaba hecho de madera de chocolín.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) comprobó que sí está elaborado de madera de colorín o chocolín proveniente de un árbol llamado Tzompantli (madera de tallo ligero lo cual hace que la escultura sufra encogimientos, contracciones y distenciones).

El niño celestial tiene más de 400 años, durante los cuales ha enfrentado diversos procesos de restauración.

Sentado, con la mano derecha levantada, los dedos meñique y anular juntos e inclinados hacia abajo; el dedo corazón, semi-inclinado y el índice y pulgar en postura normal, esto refleja la bendición, mientras tanto con la mano izquierda significa que te la ofrece.

Debido a su gran popularidad, establecimientos que se dedican a hacer réplicas de santos han tenido éxito al vender imitaciones de él. Aunque se asegura que es muy fácil reconocer al original considerando que lo hacen inconfundible sus tres rayos de luz que reflejan bondad, salud y riqueza, éstas se dejan ver en su rostro.

En un libro se anota a las familias que solicitan la mayordomía del niño, la lista de espera tiene solicitudes hasta el 2030.

Los milagros y manifestaciones de Niñopa ha hecho mucho más fuerte su creencia. Personas aseguran que lo han soñado, otras más, que cuando se encuentran en algún problema, éste se revela como un niño y los ayuda o les manda una señal. Tal es el caso del señor Manuel, quien después de caer a uno de los canales y no saber nadar, teniendo ya pocas fuerzas para seguir flotando, aseguró sentir la presencia de un niño, quien le brindo la mano.

Vecinos afirman que el color de las mejillas del santo cambia dependiendo su estado de ánimo; cuando está triste, su color es pálido, si está alegre, sus mejillas se notan más coloridas; en el cambio de ropa, su estado anímico se refleja si se deja vestir o no, dicen los fieles.

Cierre de avenidas, calles y congestionamiento vial es lo que sufren los habitantes de este pueblo debido al Rey de Xochimilco principalmente en las fiestas más decembrinas.

Los mayordomos (personas que se encargan de los gastos y cuidados del niño) ya tienen que haber escogido a sus posaderos (quienes hospedarán al santo) incluyendo el número de posada que les corresponde.

La costumbre comienza en punto de la siete de la mañana cuando Niñopa sale de la casa de los mayordomos y es recibido con numerosos estallidos de cohetes y música de banda camino a casa de sus hospederos.

A las doce del día es llevado a misa, regresa a casa de los posaderos y permanece todo el día cuidado por una comisión, a su vez, se ofrece comida a las personas que lo visitan así como a los invitados.

Por último, en la noche se hace un último rosario, los hospederos tienen que dejarlo junto con los invitados a casa de los mayordomos. No importa cuánto tengas que caminar o esperar porque durante el recorrido, cientos de personas se acercan para besar su vestido, dejar limosna o bien tomar fotografías —eso sí, sin flash—, si lo haces con devoción, el trayecto no se hace pesado.

En la casa de los mayordomos, música de banda, comparsa de chínelos, silbatos, faroles, cohetes, luces artificiales, y la tradicional quema del castillo, esperan al Niñopa. La jornada cierra con un baile.

Todos los gastos generados los solventan los posaderos, aunque también la familia cercana y vecinos llegan a brindar su apoyo tanto físico como económico.

Los fieles aseguran que es el mismo niño quien escoge a sus posaderos, un ejemplo está el del señor José Marcelino quien al despertar una mañana sintió una sensación emotiva de querer dar una posada; horas después, como de costumbre visitó la casa de su mamá, ella, le comentó que la Mayordoma, la Maestra Gloria, lo buscaba, ésta lograr comunicarse con él y es ahí cuando le pregunta si quiere darle una posada al niño, comentó una de sus hijas.

Sea una señal o coincidencia, el Sr. Marcelino y su familia debido a la gran devoción que le tienen, sin dudarlo aceptaron, será en año próximo cuando Niñopa bendiga su casa.

 

El 2 de febrero es cuando se hace el cambio de mayordomía, es decir, la familia que le toca darle hospedaje durante un año, tiene que preparar y acondicionar una habitación como si fuera un nuevo integrante de la familia.

Mientras tanto los anteriores mayordomos, para la ceremonia religiosa, levantan al niño de su cuna, lo engalanan y lo llevan a la Parroquia de San Bernardino, ubicada en el Centro de la Delegación Xochimilco.

En los últimos años la restricción y cuidados hacia Niñopa han sido más grandes, debido a la sensibilidad de ña imagen religiosa, a causa de la temperatura ambiental, exposición al viento y los contaminantes atmosféricos, por eso es que las fotos están prohibidas con flash y besarlo en la cara o manos.

Niñopa es ciento por ciento originario y perteneciente al pueblo de Xochimilco, se ha visto involucrado en problemas legales por su propiedad.

Se ha comentado que quieren ponerlo en un nicho y lugar establecido, inclusive uno de los padres de la Parroquia de San Bernardino, ha tratado de que se autorice desde el Vaticano para que tenga un templo especial, así como con otros santos y vírgenes.

 

 

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