Los samuráis de Kurosawa

En el país del Sol naciente, en el siglo XVI, cuando la época feudal marcaba la diferencia entre las clases sociales, una pequeña aldea campesina ha sido víctima de los constantes abusos por parte de los bandidos, robándoles su comida, sus mujeres, saqueando sus cultivos y dejando a la comunidad devastada, impotente por las consecuencias que su debilidad y condición de nacimiento les han hecho padecer, expuestos en la cinta Los siete samuráis (sichijin no samurái)1954, dirigida y escrita por Akira Kurosawa.

Por KARINA SÁNCHEZ

Nacido en la ciudad de Tokio, hijo de una madre conservadora y de un padre, quien trabaja como líder del ejército de un instituto, de su ascendencia la casta de los samuráis se encontraba, quizás haya sido éste uno de los pilares de inspiración para llevar más de treinta obras, que trascendieron las fronteras de oriente.

En su acervo, cuenta con una serie de películas que avalan tanto su trayectoria como su técnica: La leyenda del gran Judo (Sanshiro Sugata) 1934; La más bella (ichiban utsukashika) 1935; sin embargo, éstas fueron sumamente cuidadas por el gobierno japonés, para resaltar la belleza de la cultura ante la occidental, principalmente la norteamericana.

Por otra parte, también filmó críticas contra el régimen de su país muestra de ello es la cinta, No añoro mi juventud (Waga seishum ni kuinashi) 1946; así también, Vivir (Ikiru) 1952, en donde se exponen las políticas de los funcionarios públicos. Finalmente también incursionó como guionista de varios cuentos, entre ellos Las damas del mar (umi ga miteita).

LOS SIETE SAMURÁIS

¿Por qué te preocupas por tu barba cuando van a cortarte la cabeza? Este cuestionamiento es la respuesta a una eterna incógnita que ofrece el más anciano de una aldea campesina a un hombre que angustiado insiste en encontrar la salvación de sus pesares, sin tener que ofrecer nada a cambio por ello, puesto que todo lo que tenían ha sido saqueado por un grupo de bandidos, que amenaza con hacerlo de nuevo.

Si la vida fuese el producto de un eterno sufrimiento del cual decidido por una condición de nacimiento, cuando las jerarquías marcan el destino de una población, el pedir auxilio a los que cuentan con un poder superior, se hace presente, ya cuando las cicatrices de ese estado inalterable no sangran más porque se ha perdido más de lo que se tenía, es el momento en el que ocurre un cambio que marca el inicio de una nueva etapa.

El argumento de la obra épica, se basa en la idea previa de la protección contra un mal que acecha a cierta villa campesina, rodeada por una serie de montañas y alejados de la mayoría de los pueblos aledaños, se encuentran desprotegidos y son presa fácil para los bandidos que cada período de recoger la siembra se aparecen para ultrajarlos, les roban el alimento y las mujeres también, dejando el rastro de la impotencia y la soledad. Ante el conocimiento del nuevo plan de los malhechores, los campesinos acuden con el jefe, el más anciano de la aldea, para que les ayude a resolver el conflicto que próximamente les deparará el destino.

Las palabras del sabio abuelo pusieron en marcha a un grupo de campesinos, hacia la búsqueda de cuatro samuráis que pudieran trabajar sólo con el pago de tres comidas diarias, llevando una vida humilde y sencilla, pero sobretodo con el inminente peligro de que numerosos vándalos pudieran atacarlos y comenzar una sangrienta batalla, destinada a perecer por la diferencia de integrantes.

En el arribo a la villa de los samuráis, los campesinos se encuentran con una serie de impedimentos para contratarlos, su falto de experiencia hacen que se lo pidan a cualquier guerrero andante; por otro lado, la pobreza del “salario” no apoya a la causa, ya por demás conocida. La suerte no les sonríe, hasta que se topan con Shimada Kambei, un ronin (un samurái desertor) que ha perdido todas sus batallas y en esas precisamente se basa su experiencia. Conmovido por la causa, decide ayudarlos, él junto con su nuevo discípulo Katsushiro, emprenden la tarea de buscar los samuráis restantes, sólo que la apreciación numérica inicial cambia, son siete, los sujetos que tendrán que prestar sus servicios en una causa de noble índole.

La selección de samuráis arriesgado en tan peligrosa empresa, llevan al maestro y discípulo a tomar de formar ortodoxas la búsqueda; poniéndolos a prueba no sólo de fuerza, sino también de nobleza. Así, los integrantes, no fáciles de conseguir se unen, se reconocen entre sí como un grupo de guerreros especiales, en donde cada uno tiene un objetivo personal, pero con una prioridad comunitaria.

Los principales momentos se convergen en estos cuatro puntos, mismos que diferencian de escenas marcadas por el empleo de diversas cámaras, estilo personal de Kurosawa, precisamente en el filme se famoso, por ser una de los primeros en contar con más asistencia de camarógrafos: lo que refleja un acercamiento constante a distintos ángulos de las escenas, close up a los rostros pensativos de los guerreros, en una secuencia lineal, al igual que el tiempo, son tomas largas que desempeñan una parte fundamental y explicativa de la película.

Los siete samuráis, encierra una seria de valores que predominan alrededor de la película, las enseñanzas metafóricas son el rasgo especial de la cultura y se refleja así en la película, como lo es en los siguientes diálogos:

La primera escena en la que aparece Kyuzo, lo hace en un duelo de práctica contra otro ronin anónimo. Acaban con los bambúes que usan en vez de espadas, trabados ambos contra el cuerpo del contrario

Ronin.- ¡Lástima! ¡Un empate!

Kyuzo.- Ni hablar. He ganado yo.

Ronin.- ¡Qué dices!

Kyuzo.- Si hubiésemos usado espadas de verdad, estarías muerto.

 “La sabiduría” es algo que se destila en el desarrollo de la película, especialmente en lo que se refiere a las estrategias de combate, a las experiencias que las batallas han generado en los luchadores. La seguridad con la que operan y trazan sus planes, los convierten en un grupo experto que comparte un fin común y ambiciones personales distintas; sin embargo, esto no impide que nazcan los lazos de “amistad”, una muy pura, en la que el honor y la valentía sobresalen en cada acción.

El trabajo en equipo es una de las cualidades que demuestra poseer la cultura japonesa, en el film es imprescindible junto con la confianza, dividir el trabajo para abarcar más campo de batalla, asignar a cada uno un puesto diferente, confiándose los unos a los otros en que harán su mejor esfuerzo e incluso morir en el intento.

Los vínculos que surgen y maduran durante el periodo del film, muestran que las guerras van más allá del combate por defender o perseguir una causa, una tierra, se trata de la unión de grupo amorfo pero uniforme, que se retroalimentan de sus experiencias, los más viejos le enseñan a los más jóvenes, samuráis que pretender enseñar a un pueblo ignorante del arte de la pelea, porque al final de cuentas, de debe luchar por defender lo que se considera importante, el alimento, la cosecha, la esposa, los hijos, la tierra, la dignidad y la vida, en el más extremo de los casos.

Sin embargo, los vínculos no sólo se dan entre el grupo de samuráis, éstos se entrelazan con la vida de la aldea, se mezclan con las actividades de los pueblerinos, se apropian de sus padecimientos, instruyen a los débiles, cuidan a los niños e incluso aman a sus mujeres en secreto. Los protegen como a verdaderos reyes en sus palacios imperiales.

La historia de los siete samuráis gira horizontalmente en un tiempo lineal y circular, donde el hecho y las acciones que le siguen permanecen en consecuencia con el hecho anteriormente descrito. Los movimientos de las cámaras siguen, en su mayoría las acciones de los personajes, como si ésta (la cámara) fuese un testigo –un personaje- más de la historia.

La organización de los planos y las tomas se encuentran organizados en planos profundos, que permiten admiran el paisaje y el contexto de la escena; también, abundan los close up, porque los rostros destilan el enigma de lo que encierran sus pensamientos.

La temática de la historia se desarrolla en dos lugares principalmente: la aldea, frecuentemente atacada y donde se desarrolla la pelea final; por otro lado, se encuentra el sitio a donde los aldeanos acuden para buscar a los samuráis, que representa el pueblo donde los guerreros sin jefe ni trabajo, acuden para venderse con las mejores habilidades y por ende ser contratados.

Se reconocen también el uso de la espada –la katana- como un símbolo que caracteriza a los guerreros samuráis, la tradición contra la modernidad de la pólvora, por que el bando de los villanos utilizaban pistolas para contrarrestar el ataque, tomando cierta ventaja a distancia, pero no la suficiente para vencer el ingenio y la habilidad para desarrollar planes de acción de los guerreros en decadencia histórica, debido a la culminación de las batallas.

La historia épica representa las tradiciones antiguas de un país, Japón, como uno donde las batallas civiles se encontraban presentes y para no perder fuerza ni materias primas se hizo necesaria la existencia de los samuráis, hombres que peleaban por su señor, hombres a quienes la lección más importantes es morir con valor en el campo de batalla.

Durante la segunda mitad de tiempo del film, está presente el uso del plot –escena que marca un acercamiento a más vínculos de la historia-, las razones por las que los campesinos son víctimas de los constantes abusos y como éstos repercutieron seriamente, causando daños espirituales a las almas desprotegidas. A su vez, algunas secuencias crean nuevas historias, las cuales alternan con el contexto de fondo, el real, la causa, el por qué.

Con una duración de tres horas, tiempo bastante significativo para desenvolver una historia, mostrando detalles indispensables para la apreciación del film, en un formato de blanco y negro, música ligera, sobretodo resalta los sonidos de la naturaleza, debido a que la época así lo amerita, de lo contrario seguramente no funcionaría, característica especial de Kurosawa. De sentido perfeccionista, el director aseguró poseer todos los elementos musicales para adecuarlos a la historia, sin alterar el rumbo de ella.

Al final todos los ciclos vitales deben concluir, las batallas como el amor se asemejan, mostrando que ambos requieren de vínculos con las personas para llegar a un punto donde la convivencia sea el punto de partido y la manifestación de ambos valores sea el resultado de una labor ardua, pero infaliblemente necesaria.

Deambulario

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