Las historias detrás del Halloween

Halloween es una festividad mundial, pero cada país tiene sus singularidades a la hora de celebrarla, incluso sus propias fechas;  por ello la aplicación de idiomas Babbel se dio a la tarea de recopilar esas diferencias.

Para empezar vale la pena saber el origen de la palabra Halloween, de acuerdo con los lingüistas de la aplicación, este término proviene de la contracción de All Hallow’s Eve (Víspera de todos los santos, en inglés), y su origen se remonta a la noche de Samhain, una antigua festividad celta que marcaba el inicio del invierno y el primer día del Año Nuevo.

Según la cultura celta, la noche del 31 de octubre los muertos regresaban a la tierra, por eso la gente se reunía para encender hogueras, llevar a cabo rituales y grandes banquetes con la esperanza de apaciguar a los espíritus malignos y proteger a sus familias durante el invierno.

Pero de esa historia antigua poco queda, ya que el Halloween que más se difunde es el que retoman, principalmente, los niños, quienes llenan las calles disfrazados de sus personajes preferidos, comiendo y pidiendo dulces.

Ahora sí, veamos las diferencias según la latitud

Foto: Lizeth Gómez de Anda

México: Día de Muertos

Sin duda es considerado como uno de los festivales más famosos y emblemáticos de la muerte y desde 2008 es parte de la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Su origen viene de los aztecas, quienes ofrecían alimentos, alcohol, flores y cerámicas a la diosa Mictecacihuatl, para celebrar la cosecha y honrar a la muerte. En la actualidad, del 31 de octubre al 2 de noviembre las casas se llenan de color y ofrendas con flores, bebidas, comida y pan de muerto.

En algunas casas las familias colocan un recipiente y jabón para que los muertos se laven después de su largo viaje; también encienden incienso y copal para que les guíe en su camino de regreso a casa.

China: Yulan o Zhongyuan (Festival de los Fantasmas Hambrientos)

Las culturas taoísta y budista celebran el Festival de los Fantasmas Hambrientos, en la decimoquinta noche del séptimo mes, conocido como el mes del fantasma. Se cree que las puertas del infierno se abren y los espíritus deambulan por la Tierra durante 24 horas en busca de alimento y consuelo.

Estos espíritus reciben el nombre de pretas: almas malévolas que murieron en un accidente, no recibieron sepultura o nunca recibieron un ritual de despedida después de la muerte. Para apaciguarlos, las familias queman papel de Joss, dinero de los muertos e incienso, y preparan una comida que sirven en una mesa con los asientos vacíos para que los visitantes los ocupen.

Foto: Lizeth Gómez de Anda

Japón: Festival de Obon (Festival de los Faroles)

Tiene el objetivo de aliviar el sufrimiento de los muertos. Obon comienza el decimoquinto día del séptimo mes, con la vuelta de los ancestros muertos al mundo de los vivos.

Las familias preparan un festín y, a medida que se pone el sol, encienden faroles de papel en el exterior para guiar a los espíritus a casa. En el último día de la celebración, los faroles se arrojan al mar y se encienden grandes hogueras para guiar a los espíritus a la otra vida, hasta el año siguiente.

Nepal: Gai Jatra (Festival de la Vaca)

En el Festival de la Vaca se adora a Yamaraj, el dios con poder sobre la vida y la muerte. Las celebraciones tienen lugar el primer día de la quincena oscura, conocida como Gunla, en consonancia con el calendario lunar (es decir, en algún momento entre agosto y septiembre). Cada familia que perdió a un ser querido en el último año, camina en procesión por las calles tras una vaca. Se cree que la vaca, muy venerada en el hinduismo, ayuda a los muertos a ascender al cielo.

Foto: especial

India: Pitru Paksha (Quincena de los antepasados)

Pitru Paksha se realiza por 16 días en honor a los muertos, y se celebra con mucha comida. Los hindús creen que los muertos residen durante tres generaciones en Pitru-loka, un reino entre el cielo y la tierra, con Yama, dios de la muerte. Un hijo debe realizar el ritual de Shraddha para ayudar a su antepasado a ascender al cielo. El hijo invoca a su antecesor para residir dentro de un anillo de hierba kush, que usa en su dedo. Si el antepasado está contento con la actuación de su hijo, le otorgará salud, riqueza, conocimiento, longevidad y salvación.