iPad Pro, la tablet que Microsoft siempre quiso hacer

Lo primero a resaltar es la pantalla: 2732×2048 pixeles (más que una Macbook Retina Display de 15 pulgadas), con una re-ingeniería que lo hace compatible con el nuevo Apple Pencil

 

Por Vraymar*

@Vraymar

Tal vez no todos lo sepan pero el iPad es la idea de algo que Microsoft visualizó hace más de 15 años. Y ahora, con iPad Pro, Apple nuevamente puede afianzar la meta que tan desesperadamente ha perseguido la compañía de Bill Gates desde la Tablet PC: tabletas para usuarios empresariales.

Si bien es cierto que desde su aparición, en 2010, el iPad se ha insertado de alguna manera en el mundo profesional, también es cierto que su concepto estuvo más enfocado al mero consumo de contenidos (fotos, videos, música, libros, web, juegos, etcétera), y no propiamente para la actividad profesional. Por supuesto, esto no detuvo a desarrolladores para ofertar al público soluciones que partían desde procesadores de texto hasta estudios de producción, pasando por asistentes médicos, terminales remotas para servidores o lienzos digitales para artistas e ilustradores.

El iPad Pro es la respuesta a productos competidores disponibles en el mercado desde hace años, sí, y a primera vista no es tan innovadora como Apple presume; Samsung incorporó en su Galaxy Tab un stylus, Microsoft ofreció Office y hasta puso un teclado en la cobertura de su tablet e incluso Wacom (marca popular para ilustradores digitales) lanzó un par de tabletas con Android y Windows enfocadas para la mejor experiencia posible de dibujo y arte. Pero lo que Apple logra con su nueva tableta es tener al alcance un rango mucho mayor de usuarios, ya sea por lo popular de la plataforma, por la sencillez de uso, por su desempeño o hasta por cuestión de precio.

En cuanto a capacidades técnicas, lo primero a resaltar es la pantalla: 2732×2048 pixeles (más que una Macbook Retina Display de 15 pulgadas), con una re-ingeniería que lo hace compatible con el nuevo Apple Pencil y, supuestamente, mucho más preciso que cualquier otro stylus que se haya hecho, al menos para iPad. Su procesador A9X duplica el desempeño lógico y gráfico del modelo previo que, por otro lado, debe ser indispensable para mantener tantos pixeles. En la ecuación hay que incluir su sistema operativo, iOS 9, orientado a un trabajo de flujo múltiple ligeramente más parecido a cómo trabajamos en computadora.

El Apple Pencil merece un comentario aparte, mi formación como diseñador lo demanda; el stylus es preciso en un lienzo de 5.5 millones de pixeles, tiene sensibilidad a la presión (todavía no se sabe cuánta) y es capaz de medir hasta su inclinación. Como no todos requerirán de tal accesorio —y Apple no puede perderse una oportunidad de negocio—, es un producto adicional que en México probablemente costará dos mil pesos, pero que para el usuario especializado puede valer mucho la pena.

En cuanto aplicaciones todavía habrá que ver si aparecen versiones “Pro” de muchas que ya existen en iPad o si tendrán costos más elevados, pero por lo pronto Microsoft y Adobe (empresas con cierto amor/odio por Apple) declararon, respectivamente, su completo apoyo al dispositivo con la suite de Office y Creative Cloud Apps especializadas para publicistas.

Digno de mención es el precio. Si bien los productos de la manzana suelen ser de alto costo económico, lo cierto es que no incrementa demasiado el producto comparándolo con ofertas similares en la competencia (Wacom Cintiq Companion 2 cuesta dos mil dólares) o con alternativas propia de la marca como un iPhone 6s Plus o una MacBook. Sin embargo, cabe mencionar que la reciente devaluación de nuestra moneda volverá al dispositivo mucho más caro de lo que originalmente es.

Lo único que queda por saber es si efectivamente hay un mercado amplio de profesionales que ocupan una tableta como herramienta de trabajo cotidiano.

 


*El autor es un diseñador, gustoso por los juegos de mesa y un geek apasionado