El puente del dinero

Por Roberto Rosendo Ríos Vargas

@ROBERTDELRI0 

Fernanda camina todos los días un largo tramo para llegar a su trabajo con el fin de evitar el tráfico que se hace en la subida de la avenida Constituyentes rumbo a Santa Fe, diario hace un recorrido de por lo menos media hora para llegar puntual a su oficina. A lo largo de varios años lo ha hecho y ya se acostumbró al bullicio de la gran ciudad.

Un día le ocurrió algo a lo que de principio no le tomó importancia, pero con el paso del tiempo comenzó a llamarle la atención; esa mañana justo antes de subir uno de los puentes que cruza la avenida, se tropezó con una piedra y encontró una moneda, sin más ni más, la levantó y la metió en su bolso.

Cuando llegó a su trabajo se acordó de lo que había encontrado, la sacó y la observó por un largo rato, era una moneda china, así que buscó en la web y supo que era un yuan, decidió guardarla como amuleto en su cartera, pues no todos los días uno se topa con esas cosas en la calle.

Pasó el tiempo y de nueva cuenta justo antes de subir el puente se encontró cinco pesos; los levantó y guardó, no hizo mucho caso de lo acontecido, así que siguió con su vida diaria. El lunes por la mañana iba retrasada a su trabajo, se le había hecho muy tarde, el Metro se había detenido por largo rato entre estaciones, por lo que tuvo que caminar más rápido para lograr la hazaña y no checar con retardo; justo cuando iba a subir el puente se encontró un billete de 20 pesos, lo levantó y corrió lo más veloz que pudo, afortunadamente ese día lo había logrado, llegó a tiempo.

Pasó una semana más del ajetreo diario y una tarde al regresar a casa, Fernanda cruzó el puente, frente a ella caminaba pasivamente un hombre que fumaba un cigarro, se le veía tan tranquilo disfrutando del aire fresco y de la puesta de sol, que desde lo alto podía apreciarse mejor; ella se detuvo un momento y contempló el atardecer, cuando el astro rey se ocultó por completo, retomó su camino, el hombre ya había terminado su cigarrillo, ambos caminaban sobre el puente, de pronto Fernanda miró al suelo y vio una moneda de 10 pesos, pensó que el señor la levantaría pero él ni siquiera la miró, así que ella la recogió y la metió a su bolsa.

Nuevamente pasó, se encontró dinero en el puente, ahora fue un billete de a 50, estaba bien dobladito y con el rostro de Morelos como diciendo aquí estoy levántame; lo tomó, miró a ambos lados como para asegurarse que nadie lo había puesto a propósito y lo guardó; incluso pensó que estaba siendo parte de un estudio, experimento o de alguna cámara escondida, pues ya se le hacía muy raro que siempre en ese mismo lugar se encontraba dinero.

Fernanda se quedó pensando por muchos días en lo que le ocurría en el mismo lugar, no era que diario se encontrara dinero, pero frecuentemente sucedía, parecía como si la gente dejara caer ahí las monedas o billetes para que ella los levantara. Otra mañana mientras bajaba el puente, en el último escalón, estaba tirado un billete de 200 pesos, se alegró al verlo y lo levantó, de nueva cuenta echó un vistazo para asegurarse que no tuviera dueño, pero a esa hora ni un alma caminaba por ahí, solo los autos a todo velocidad sobre la vialidad, entonces guardó el dinero y se marchó.

Hice una visita al puente donde Fernanda comúnmente se encuentra dinero, éste se ubica sobre la avenida de los Constituyentes, casi a la altura de la calle José María Velasco en la Delegación Miguel Hidalgo, al poniente de la CDMX, desafortunadamente no encontré ni una moneda de a 10 centavos, lo que sí encontré fue una vista maravillosa de la puesta de sol; al parecer la suerte de encontrarse dinero es solo de Fernanda.

 


El autor es reportero, cronista, escritor, especialista en lucha libre y aficionado al fútbol. ¿Quieres que cuente tu historia? Escríbele a elbone089@gmail.com

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