El principio del placer está en la Ciudad de México

@Ana_cletre

A mí sólo me importa el testimonio 

                   del momento inasible, las palabras 

                   que dicta en su fluir el tiempo en vuelo. 

                   La poesía anhelada es como un diario 

                   en donde no hay proyecto ni medida. 

José Emilio Pacheco, “A quien pueda interesar”, 1970.

El 26 de enero de 2014 murió José Emilio Pacheco, un escritor mexicano que transitó por el lenguaje en verso, en prosa, académico y cinematográfico, y fue en sus letras donde plasmó una ruta para conocer la Ciudad de México. Descubre la nostalgia de los rincones amados por el Premio Cervantes.

 

Colonia Roma.

El autor nació el 30 de junio de 1939 en la capital del país y sus primeros años los vivió en la calle Guanajuato de la colonia Roma, y de esa experiencia surgió Carlitos, personaje de Batallas en el desierto que descubrió el amor y la decepción en aquella ciudad: “¿Cómo puedes haberte enamorado de Mariana si sólo la has visto una vez y por su edad podría ser tu madre? Es idiota y ridículo porque no hay ninguna posibilidad de que te corresponda”, se dice el niño protagonista en la Plaza Luis Cabrera.

Pero las referencias a esa colonia no acaban ahí, el también académico convirtió en escenario del amor un local de los años 60: La bella Italia, una heladería. Jorge de El principio del placer tuvo un sueño: tenía una cita a las tres de la tarde con Ana Luisa, quien había partido al puerto de Veracruz.

Plaza Luis Cabrera, Colonia Roma

Plaza Luis Cabrera, Colonia Roma

 

Santa María La Ribera y San Cosme

En el cuento “La zarpa”, de El principio del placer, hace referencia a la amistad y a la nostalgia de las raíces zonales; es decir, a la estabilidad de la capital: “no conoció México cuando era una ciudad pequeña, preciosa, muy cómoda, no la monstruosidad que padecemos ahora en 1971. Entonces nacíamos y moríamos en el mismo sitio sin cambiarnos nunca de barrio”.

En el texto hace referencia a Santa María la Ribera, San Cosme, Nonoalco, Paseo de la Reforma, Lomas Verdes y destaca la nostalgia de su ambiente: “Se fueron los años. Sería época de Ávila Camacho o Alemán cuando una tarde en que esperaba el tranvía bajo la lluvia la descubrí en su gran Cadillac, con chofer de uniforme y toda la cosa”.

Santa María la Ribera

Santa María la Ribera

 

El Metro

En especial la línea 1, la rosa, la cual fue inaugurada el 4 de septiembre de 1969 y representó un choque cultural impresionante; mucha gente no quería ingresar al subterráneo por temor, por considerar la obra una agresión a la forma de vida de aquellos años. José Emilio Pacheco consiguió en “La fiesta brava”, relato que forma parte de El principio del placer, crear una ficción que mostrara esa incertidumbre. Planteaba la existencia de túneles secretos en las conexiones entre las estaciones del Metro; además, hace un recorrido por la cultura Azteca, a través del Museo de Antropología, en voz de un estadounidense ex combatiente en Vietnam de vacaciones en México.

Metro Observatorio, Línea 1

Metro Observatorio, Línea 1

 

El Zócalo

“Llegué al zócalo a las seis y media. Me encontré a Pablo y a otros de la escuela y me puse a dar vueltas con ellos”, dice Jorge, protagonista de El principio del placer, ahí se citó con Ana Luisa, la chica que le gusta. Es un escenario totalmente distinto a lo que representa hoy la Plaza de la Constitución, pero ése es el objetivo del cuento, disfrutar las nostalgias de lo que hasta hace una semana era el Distrito Federal.

Zócalo de la Ciudad de México

Zócalo de la Ciudad de México

 

Ahora lleva tu libro y siéntate en alguno de los sitios descritos por José Emilio Pacheco, ése será uno de los mejores homenajes para recordar a uno de los escritores mexicanos más importantes del siglo XX.

Anabel Clemente

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