De combatientes a rebeldes sin causa

Cinco rostros de lo masculino compartieron créditos con las divas de Hollywood; fueron famosos y ricos, pero sus vidas fueron marcadas por la guerra y las frustraciones familiares

Por Anabel Clemente Trejo

 

Bigotes, sombreros, sonrisas, cabellos despeinados o relamidos y mirada seductora, son las características de los hombres que dieron fuerza al término masculinidad en el siglo XX, y todos salieron de la pantalla grande.

No se puede hablar de Lo que el viento se llevó sin la mítica frase “Francamente querida, me importa un comino”, que Rhett Butler (Clarke Gable) pronuncia con una sonrisa irónica a Scarlett O’Hara (Vivien Leigh).

El actor conocido por su fino bigote fue considerado “el Rey de Hollywood” se casó cinco veces y fue relacionado con Grace Kelly y Marilyn Monroe; sin embargo, vivió atormentado por la muerte de su tercera esposa Carole Lombard, quien sufrió un accidente de aviación en 1942, lo que lo llevó a enlistarse en el ejército para combatir en la Segunda Guerra Mundial.

Murió en 1960 a causa de una trombosis coronaria. El New York Times lo reportó así: “Murió el Rey”. Pese a sus más de 70 películas y sus variadas conquistas , en 2008 surgió una biografía en la que se describe a Gable como homosexual (Clarke Gable: estrella atormentada, de David Bret).

Cary Grant fue referencia en la cinematografía de los 40, los 50 y parte de los 60; se casó cinco veces y tuvo un affaire con Sophia Loren. Era el galán de Encadenados, Arscénico por compasión, Sólo los ángeles tienen alas… hasta filmar cerca de 70 títulos.

No obstante, Grant creció convencido de que su madre estaba muerta, hasta que en 1933, tras una conversación alcohólica con su padre, éste le confesó la verdad: su mamá estaba en el manicomio. Tras su muerte, fue acusado de tacaño, gigoló bisexual, marido violento y adicto al LSD.

En los años 50 la imagen del hombre de traje, sombrero y cabello bien peinado fue sustituida por la del rebelde sin causa: James Dean. Un joven que representó a los hijos de la guerra, la generación de los baby boomers.

La joven promesa del cine murió a los 24 años en un accidente automovilístico. Pero hubo un secreto que no fue develado hasta 1997 por Elizabeth Taylor. De acuerdo con la actriz, Dean sufrió abuso sexual a partir de los 11 años por el pastor de su iglesia.

El último tango en París no sería lo mismo sin la presencia de un Marlon Brando maduro y agresivo. La película de 1976 revela los dotes actorales de quien se convirtió en emblema de El Padrino y de Un tranvía llamado deseo. Se volvió paradigma histriónico de Robert de Niro, Al Pacino, Gene Hackman…

Pero su vida fue tan enigmática como trágica. Murió de fibrosis pulmonar en condiciones deplorables, pero además de su belleza y excelente trabajo, se le recuerda como luchador de las minorías.

El quinto símbolo es un republicano que no ha caído en radicalismos políticos. Se trata de Harry el sucio, Clint Eastwood, quien transformó el estereotipo masculino, del hombre romántico al antihéroe.

 

 

Frases

Cary Grant

Actor

“He pasado la mayor parte de mi vida oscilando entre Archi Leach y Cary Grant, inseguro de cada uno, dudando de los dos»