Adiós Wii U

Por Vraymar

@Vraymar

Según reportes, Nintendo dejará de producir su consola Wii U a finales de 2016, apenas cuatro años después de su lanzamiento, debido a que ha sido un fracaso comercial, comparada con su competencia: Playstation 4 y Xbox One. La consola en sí no es un mal producto y —contando el testimonio de personas que la tienen— los clientes están satisfechos con lo que ofrece. Sin embargo, ¿cuáles son las razones de sus bajas ventas?, y más importante aún, ¿qué le espera a la compañía de la gran N tras esta noticia?

Las ventas de la consola Wii U se calculan en 12.8 millones de unidades a la fecha, una fracción de las ventas alcanzadas por Sony y Microsoft quienes lanzaron sus consolas correspondientes un año más tarde que Nintendo. En la generación pasada el Wii tomó por sorpresa a la industria de los videojuegos y, pese a ser un dispositivo tecnológicamente menos sofisticado que el Playstation 3 y el Xbox 360, se coronó como el principal ganador en ventas, al menos durante sus primeros años.

En ese entonces, cuando el público buscaba desesperadamente entretenimiento en HD, Nintendo ofreció un producto que ignoró por completo dicha demanda pero ofrecía un nuevo modo de juego que atrapó a un público más generalizado de videojugadores: el casual. Cuando el Wii U entró a escena, la fórmula no era tan diferente: una consola tecnológicamente menos avanzada que su competencia (aunque ahora sí capaz de manejar resoluciones de Full HD) pero con el propósito de satisfacer modos de juego distintos a la fórmula tradicional de control. Solo que esta vez no resultó tan efectivo.

Uno de los primeros problemas, probablemente, se anunció con los últimos años de la generación pasada: el soporte de juegos desarrollados por terceros y títulos orientados a un público más especializado. Tras el boom que gozó la consola y los juegos de corte casual, poco a poco los títulos para jugadores ”hard core”, desarrollados por estudios distintos a Nintendo, tuvieron más fuerza en las otras consolas y comenzaron a cerrar la ventaja que les tenía el Wii. Para cuando se lanzó su sucesora, el ímpetu por juegos demandantes sólo continuó su trayectoria.

Otro cambio significativo fue el propio mercado casual. Si bien Nintendo apostó y tuvo éxito con dicho público años atrás, un nuevo dispositivo —que nadie habría imaginado— entraría a la guerra de las consolas para robarse a esos usuarios: el “smartphone”. Los teléfonos con iOS o Android comenzaron a ser lo suficientemente atractivos para todo tipo de público (salvo los niños, quizá, por decisión de sus padres) como para no buscar una consola. De hecho, con el tiempo, algunos juegos desarrollados para esa generación ya se pueden jugar en un celular convencional.

Lo que nos lleva al futuro cercano. Ya se han corrido varios rumores sobre la siguiente consola, con el nombre clave Nintendo NX; se ha dicho que ahora sí será más poderosa que la competencia —por mucho—, que será un híbrido entre consola fija y dispositivo portátil, que será muy barata y saldrá en 2017. Pero nada se sabe de cierto. Tradicionalmente Nintendo ha contravenido la mayoría de esas posibilidades, pero las bajas ventas del Wii U son un claro indicador de que tienen que cambiar el rumbo.

Puede que los primeros pasos al cambio de paradigma ya se hayan dado. Para este año se espera el primer juego con licencia de Nintendo para otra plataforma que no es propia de la compañía, Pokemon Go para iOS y Android. Probablemente sabremos más de este juego, la nueva consola y la estrategia de la compañía japonesa para el próximo E3 el 14 y 16 de junio.

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